Hipertensión en perros y gatos: el peligro silencioso

Hipertensión en perros y gatos: el peligro silencioso

¿Sabían que los perros y gatos también pueden padecer hipertensión? Conocida en la medicina veterinaria como el «enemigo silencioso», la presión arterial elevada no suele mostrar síntomas evidentes en sus etapas iniciales, pero puede provocar daños irreversibles en órganos vitales si no se detecta a tiempo.

¿Qué es la hipertensión en perros y gatos? Tipos de hipertensión

  • La hipertensión es un aumento sustancial de la presión sanguínea sistólica del paciente. Existen varios tipos de hipertensión:
  • Hipertensión situacional: Como su nombre lo indica, es ocasional, y puede darse por una subida de estrés cuando el paciente entra a consulta. Se pone nervioso, se excita y su presión sube. No se mantiene en el tiempo y no es causa de mayor preocupación.
  • Hipertensión secundaria: Se produce por causas subyacentes o secundarias, como enfermedades, medicación e incluso, en algunos casos, intoxicación. Puede mejorar o desaparecer una vez que la causa que la originó es tratada, pero si no desaparece el paciente necesitará mantener tratamiento específico para la hipertensión.
  • Hipertensión idiopática: Es cuando no se aprecia una causa secundaria, se la llama también hipertensión primaria y es común en humanos, aunque extremadamente rara en perros y gatos.

¿Qué causa la hipertensión en perros y gatos?

A diferencia de lo que ocurre en los seres humanos —donde la hipertensión primaria es la más común—, en los animales la hipertensión suele ser secundaria. En el caso de los perros y los gatos, el 80% es provocada por otra condición de salud subyacente:

  1. Obesidad y sobrecarga cardiovascular: El sobrepeso continuado altera la función metabólica y vascular, manteniendo elevados los niveles de presión en el torrente sanguíneo. Cuando un perro o un gato acumula un exceso de tejido adiposo (grasa corporal), el sistema cardiovascular debe trabajar con mayor intensidad. Para llevar sangre a todo el cuerpo, el corazón se ve obligado a bombear con más fuerza y la resistencia de los vasos sanguíneos aumenta, elevando progresivamente la presión arterial. Pueden profundizar más sobre cómo el exceso de peso altera la calidad de vida de su compañero, en nuestro artículo sobre La obesidad en mascotas: una amenaza para su salud y bienestar.
  1. Insuficiencia renal crónica: Los riñones regulan la presión arterial mediante la filtración de líquidos y la liberación de hormonas claves. Cuando los riñones fallan, la presión arterial se dispara; al mismo tiempo, la alta presión destruye aún más el tejido renal. Conoce más detalles sobre la Insuficiencia renal en perros, causas y prevención, leyendo nuestro blog.
  2. Trastornos endocrinos y hormonales: Enfermedades hormonales como el Síndrome de Cushing o problemas tiroideos afectan directamente la vasoconstricción y el ritmo cardíaco. Para detectar estas alertas a tiempo, revisa nuestra guía de Hipotiroidismo en perros y gatos: señales y tratamiento.
  3. Medicación o intoxicación: El uso continuo de algunas medicinas para tratamiento de enfermedades crónicas podrían desencadenar hipertensión. Igualmente, la ingestión accidental de sustancias que puedan intoxicar a su perro o gato, pueden causar problemas de hipertensión.

Consecuencias de la hipertensión no tratada

¿Qué peligros tiene la hipertensión para los perros y gatos? La hipertensión es considerada un “asesino silencioso”. Cuando la presión arterial se mantiene elevada de forma continua puede dañar gravemente los llamados «órganos diana» o principales receptores de flujo sanguíneo:

  • Ojos: Puede causar desprendimiento de retina, hemorragias intraoculares y ceguera repentina.
  • Cerebro y sistema nervioso: Aumenta el riesgo de accidentes cerebrovasculares, desorientación, convulsiones y alteración del comportamiento.
  • Corazón: Produce hipertrofia (engrosamiento) del músculo cardíaco, dificultando su capacidad de bombeo.
  • Riñones: Acelera el deterioro del tejido renal, precipitando la falla renal.

Prevención y control: Protege la salud cardiovascular de tu compañero

La mejor forma de combatir la hipertensión es actuar antes de que aparezcan las complicaciones:

  • Mantén un peso corporal saludable: Ajusta la ración de alimento según sus necesidades reales y fomenta el ejercicio diario adaptado a su edad.
  • Chequeos médicos periódicos: Si tu mascota tiene más de 7 años o padece sobrepeso, solicita la medición de presión en sus consultas de rutina.
  • Alimentación balanceada y baja en sodio: Evita ofrecer comida casera condimentada o premios no aptos para mascotas.

¿Cuándo se debe medir la presión de un perro o gato?

A diferencia de como pasa en los humanos, medir la presión arterial de su perro o gato no es una herramienta preventiva o de uso común en medicina veterinaria.

Se usa en pacientes que tienen enfermedades sistémicas que pueden causar hipertensión como obesidad, insuficiencia renal o cualquiera de las otras mencionadas más arriba. También si presentan alguna condición asociada a un daño en alguno de los “órganos diana” que mencionamos antes. Si reciben algún tratamiento o intoxicación y en pacientes senior que puedan tener alguna condición asociada a las causas de la hipertensión en perros y gatos.

En el Hospital Veterinario Agromédica podemos asesorarles, estamos en Escazú, dónde también atendemos emergencias 24 horas para perros y gatos, para llegar clic acá.

Además, pueden visitarnos para consultas en Agromédica Veterinaria en San Rafael de Alajuela, para para llamar 2101-9191, para llegar clic acá.