Para quienes compartimos la vida con un perro o un gato, las temporadas de lluvia implican no solo sacar capas y paraguas, sino también enfrentarse a un enemigo silencioso que afecta directamente la salud de nuestros compañeros: la pododermatitis por humedad acumulada en sus patitas.
Y no solo la pododermatitis, en el Hospital Veterinario Agromédica, vemos un incremento notable en las consultas de dermatología veterinaria durante estos meses. Salir a caminar bajo el aguacero, pisar zacate mojado o transitar sobre aceras anegadas expone las almohadillas y los espacios entre los dedos a condiciones de humedad extrema que pueden desencadenar dolorosas infecciones dermatológicas.
El peligro de las patas húmedas: ¿Qué es la pododermatitis?
La anatomía de las patas de los perros y los gatos está diseñada para amortiguar el impacto y protegerlos del terreno. Sin embargo, el espacio interdigital (la piel suave entre los dedos y las almohadillas) es extremadamente sensible. Cuando esa zona permanece húmeda por períodos prolongados, se altera el pH natural de la piel y se destruye su barrera protectora.
Esta combinación de factores crea el ambiente perfecto —oscuro, cálido y húmedo— para la proliferación descontrolada de microorganismos. El diagnóstico clínico más frecuente en estos escenarios es la pododermatitis (o dermatitis interdigital), que no es una enfermedad aislada, sino un término médico que describe la inflamación profunda de la piel de las patas. En la época lluviosa, suele estar provocada por:
- Dermatofitosis y Malassezia (Hongos en las patas): Levaduras y hongos que habitan normalmente en la piel en proporciones controladas, pero que se multiplican exponencialmente con el agua y la humedad retenida.
- Infecciones bacterianas secundarias (Pioderma interdigital): Bacterias oportunistas que aprovechan la piel agrietada o reblandecida para ingresar al organismo, generando pus, inflamación severa y mal olor.

¿Por qué algunos animales sufren más pododermatitis que otros?
Todos los mamíferos pueden sufrir pododermatitis. En otro artículo comentamos el caso de los conejos y la pododermatitis, pero en esta oportunidad nos referiremos a la pododermatitis en perros y gatos.
Entre los canes y los felinos hay una clara diferencia en la incidencia. En el caso de los gatos, la incidencia general de pododermatitis es mucho menor que en los perros, principalmente por los hábitos naturales de acicalamiento felino y porque los gatos suelen estar menos expuestos a paseos directos bajo la lluvia o zacate mojado.
| Aspecto | Perros | Gatos |
| Incidencia por humedad | Alta (por paseos constantes al exterior). | Baja – Moderada (más asociada al arenero o pelo largo). |
| Causa principal | Hongos (Malassezia), bacterias y alergias. | Humedad en pelo interdigital. Pododermatitis plasmocitaria (por desorden inmunológico). |
| Hábito protector | Requieren secado asistido. | Se acicalan solos, pero el pelo largo, la edad o un arenero sucio lo dificultan. |
En ambos casos hay algunos factores de riesgo asociados a la raza y la anatomía que es bueno tener en cuenta.
Factores de riesgo de pododermatitis en perros:
- Razas con abundante pelo interdigital: Perros de pelaje largo o denso (como Golden Retriever, Poodle, Schnauzer o Shih Tzu) retienen el agua entre los dedos por mucho más tiempo, actuando como una «esponja» que mantiene la humedad.
- Anatomía y pliegues cutáneos: Razas braquicefálicas o con pliegues pronunciados (como el Bulldog Inglés, Frenchie o Pug) presentan espacios interdigitales más cerrados donde el aire no circula fácilmente.
- Perros con alergias previas: Los animales de compañía con dermatitis atópica o alergias alimentarias suelen tener la barrera de la piel previamente debilitada, haciéndola sumamente vulnerables al ataque de Malassezia durante el invierno.
Factores de riesgo de pododermatitis en gatos:
- Razas de pelo largo o denso (Persa, Maine Coon, Bosque de Noruega, Ragdoll): Tienen mechones abundantes de pelo entre las almohadillas (pelo interdigital). Cuando se mojan o entran en contacto con la arena de la caja húmeda, el pelo actúa como una esponja reteniendo la humedad por horas, lo que favorece la aparición de levaduras.
- Razas braquicefálicas (Persa, Exótico de Pelo Corto): Tienen mayor dificultad para realizar un acicalamiento eficiente entre los dedos debido a la conformación de su mandíbula y cara chata, acumulando más suciedad y humedad residual.
- Gatos Senior o con Artrosis: La falta de movilidad o flexibilidad les impide limpiarse y secarse adecuadamente las patas después de usar el arenero o caminar por zonas húmedas.
Señales de alerta: Cómo saber si su perro o gato tiene hongos o pododermatitis
Los animales de compañía manifiestan el dolor y la picazón en sus extremidades de formas muy específicas. Como tutores responsables, es fundamental revisar las patas de sus mascotas diariamente después de regresar de la calle o del patio. Preste especial atención a estos signos clínicos:
| Signo Clínico | ¿Qué significa? / Manifestación |
| Lamedura o mordisqueo obsesivo | El síntoma principal. Se lame las patas de forma compulsiva, especialmente después de caminar sobre mojado, buscando aliviar la picazón (prurito) o el dolor. |
| Enrojecimiento interdigital | Al abrir delicadamente los dedos, la piel se observa de un tono rosado intenso o rojo, acompañada a menudo de pérdida de pelo (alopecia) en esa zona. |
| Mal olor («olor a queso» o humedad) | Señal inequívoca de la presencia activa de levaduras (Malassezia) o bacterias que se están multiplicando en el espacio interdigital. |
| Cojera o sensibilidad al caminar | El animal evita apoyar la pata con firmeza, camina con desconfianza o llora cuando se le intenta tocar o limpiar la zona. |
Adicionalmente, podrían notar manchas oscuras o rojizas en el pelo por la lamedura. La saliva del perro contiene porfirinas, las cuales tiñen el pelaje claro de un color café o rojizo en las zonas donde se lame constantemente.

Rutina de 3 pasos para el regreso del paseo bajo la lluvia
La prevención es la herramienta más efectiva en la medicina veterinaria. Para evitar que las lluvias causen pododermatitis, implementen esta rutina de higiene tras cada caminata:
- Lavado con agua limpia: El agua de lluvia de calles y aceras arrastra contaminantes, químicos y bacterias. Enjuague las patitas únicamente con agua limpia para eliminar el barro y los residuos. Si están muy sucias, utilice un champú antiséptico o medicado recetado por su veterinario y enjuague bien con abundante agua fresca ya que los remanentes de productos también pueden generar irritación.
- Secado profundo (El paso fundamental): Pasar una toalla por encima no es suficiente. Seque minuciosamente entre cada uno de los dedos y alrededor de las almohadillas. Si su mascota lo tolera, puede utilizar un secador de cabello en la opción de aire frío a una distancia mínima de 30 centímetros.
- Inspección visual regular: Aproveche el momento del secado para revisar que no haya espinas, barro endurecido, garrapatas o pequeñas heridas que puedan complicarse con la humedad ambiental.
- Higiene: En el caso de los gatos es importante mantener el arenero limpio y cambiarlo con regularidad para evitar que se acumule la humedad.
Remedios caseros para la pododermatitis ¿Por qué NO automedicar?
Hemos escuchado recomendaciones populares que sugieren aplicar alcohol, vinagre, agua oxigenada, cremas de uso humano o remedios caseros en las patas irritadas. Desde la perspectiva médico veterinaria, esto es altamente contraproducente y peligroso:
- El alcohol y el vinagre alteran drásticamente el pH, irritan la piel expuesta y resecan las almohadillas, provocando grietas aún más dolorosas.
- Las cremas humanas suelen contener corticoides o componentes antimicóticos que pueden ser tóxicos si su compañero los ingiere al lamerse.
Ante la sospecha de pododermatitis, lo mejor es la evaluación veterinaria. Mediante pruebas sencillas como un raspado cutáneo o una citología de piel, podemos identificar el agente exacto (bacterias, hongos o ambos) y recetar el tratamiento tópico o sistémico adecuado.
En el Hospital Veterinario Agromédica podemos asesorarles, estamos en Escazú, dónde también atendemos emergencias 24 horas para perros y gatos, para llegar clic acá.
Además, pueden visitarnos para consultas en Agromédica Veterinaria en San Rafael de Alajuela, para para llamar 2101-9191, para llegar clic acá.