En la búsqueda de un estilo de vida más saludable, es muy común encontrar en las cocinas productos con edulcorantes, «light» o «sin azúcar». Muchos tutores desean extender ese estilo de vida a sus mascotas, pero ¿es saludable compartir los alimentos “light” con los perros y gatos?
Aunque las mermeladas bajas en calorías, las mantequillas de maní fit o la repostería ligera sean alternativas viables para las personas, para los compañeros caninos y felinos representan una amenaza grave e importante.
Los sustitutos del azúcar, especialmente el xilitol, pueden desencadenar emergencias veterinarias severas en cuestión de minutos. A continuación, les explicamos lo que todo tutor de mascotas debe saber para mantener seguros a sus animales de compañía.
¿Son todos los edulcorantes malos para los perros y gatos?
Empecemos por aclarar si todos los edulcorantes son malos para los perros y gatos o si hay algunos “seguros” para su consumo. No todos los edulcorantes reaccionan de la misma manera en el organismo animal, pero la regla de oro veterinaria es evitar ofrecer cualquier edulcorante a perros y gatos.
- El más peligroso el Xilitol: Este es un alcohol de azúcar natural utilizado como sustituto del azúcar. Se encuentra frecuentemente en productos como la mantequilla de maní light, caramelos, chicles y hasta en productos no alimenticios como pastas de dientes y enjuagues bucales. También se le conoce por otros nombres, como azúcar de abedul, azúcar de madera y extracto de corteza de abedul. Es extremadamente tóxico para los perros y también representa un riesgo serio en gatos. Incluso cantidades insignificantes son peligrosas; tan solo 0.1 gramos de xilitol por kilo de peso del perro pueden desencadenar una hipoglucemia grave. Por ejemplo, un solo chicle «sin azúcar» puede ser suficiente para intoxicar severamente a un perro de tamaño pequeño o mediano.
- Medianamente problemáticos: La sacarina, la sucralosa, la estevia, el aspartamo y otros edulcorantes, no son realmente tóxicos ni suelen desencadenar la misma falla hepática o caída drástica de glucosa que el xilitol, sin embargo, provocan malestares gastrointestinales agudos como diarrea, gases, vómitos y alteración de la flora intestinal.
Además, el consumo constante de alimentos dulces o ultra procesados altera el metabolismo de las mascotas, favoreciendo la obesidad y complicaciones hormonales. Si quieren profundizar sobre cómo el azúcar afecta la salud general de su compañero, pueden leer nuestro artículo sobre lo que el azúcar y los endulzantes le hacen a su mascota.
¿Los perros y los gatos sufren igual si comen algo con edulcorantes?
En realidad, no, sus organismos procesan los edulcorantes de maneras diferentes, y también depende del edulcorante ingerido.
Los perros corren un riesgo mayor, ya que, en su caso, el Xilitol causa una liberación masiva de insulina que les provoca una alteración severa que puede llevar a una insuficiencia hepática fulminante. En los gatos, el xilitol no estimula esa misma liberación masiva de insulina, por lo que, si bien se enferman, no les causa la misma destrucción hepática que a los perros.
Con otros edulcorantes, aunque no sean exactamente tóxicos a nivel sistémico para ambas especies, si afectan a sus sistemas digestivos, causando gases, dolor y diarrea que pueden llegar a complicarse si no reciben tratamiento.
En todos los casos, darles alimentos con sustitutos de azúcar altera su páncreas y eleva el riesgo de diabetes, por lo que la precaución debe ser rigurosa tanto para perros como para gatos.
¿Los perros y los gatos corren el mismo riesgo de consumir alimentos con edulcorantes?
Dede el punto de vista de comportamiento los perros corren más riesgo de consumir edulcorantes que los gatos. Esto se debe a que son más glotones y no tienen papilas gustativas muy selectivas, lo que los lleva a comer cualquier cosa que encuentren. Chicles, galletas y otros productos pueden ser ingeridos incluso con todo y envoltorio.
Los gatos, en cambio, si bien no tienen receptores para el sabor dulce en su lengua, son muy selectivos con lo que consumen. No es común que un gato se coma un chicle o un caramelo por cuenta propia.

¿Por qué el cuerpo de las mascotas reacciona diferente al del humano ante los edulcorantes?
En primera instancia tenemos que recordar que el sistema digestivo de los perros y gatos, aunque similar al humano, NO procesa exactamente igual los alimentos. De allí que hay alimentos que no son tóxicos para las personas, pero sí lo son para perros y gatos.
En el caso de los edulcorantes ocurre precisamente esto, los perros y gatos no procesan adecuadamente estas sustancias.
Por ejemplo, cuando un humano consume xilitol, este se absorbe de forma lenta y no estimula una liberación significativa de insulina. Sin embargo, en el organismo de un perro, el xilitol es absorbido rápidamente en el torrente sanguíneo y el páncreas lo confunde con glucosa real.
Como respuesta, libera una cantidad masiva de insulina causando una hipoglucemia grave (caída drástica y peligrosa del azúcar en sangre). Además, en dosis más altas, el xilitol causa en los perros, necrosis hepática aguda (daño severo e irreversible en las células del hígado).
En los gatos la absorción de edulcorantes artificiales puede desequilibrar seriamente sus niveles de glucosa y desencadenar pancreatitis o problemas metabólicos.
¿Cuáles son los alimentos “light” o “fit” más peligrosos para los perros y los gatos?
Muchos tutores se sorprenden al descubrir cuántos productos de uso diario contienen edulcorantes artificiales y xilitol en particular, por eso es necesario revisar siempre las etiquetas de:
- Mantequillas de maní «fit» o «sin azúcar agregada» (un premio muy usado en juguetes interactivos que puede ser peligroso si no se revisa la etiqueta).
- Mermeladas, gelatinas y siropes «light».
- Chicles, caramelos y mentas para el aliento.
- Productos de repostería o galletas integrales «sin azúcar».
- Pastas de dientes y enjuagues bucales para humanos.
- Jarabe para la tos y suplementos vitamínicos en gomitas.
¿Qué se le puede dar a una mascota para mantener su peso y una vida “light”?
Los perros y gatos no necesitan una vida “light” como tal. Lo que si necesitan es una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable, lo cual comprende una dieta balanceada y ejercicio acorde a su edad y condición general.
Las versiones de alimentos «light» humanos no son buenas opciones para el control de peso o de la diabetes en perros y gatos. Pueden leer más sobre los cuidados para perros y gatos con diabetes aquí mismo en nuestro blog.
Lo mejor para conseguir una dieta equilibrada y un plan de ejercicios adecuado para su edad y condición física, es consultar con el médico veterinario.
¿Le puedo dar yogur griego “sin azúcar” a mi perro o gato?
Existe una fuerte tendencia a darles yogur a los perros y gatos como premios o suplementos. Y si, de hecho, pueden comer yogur, pero debe ser natural, sin azúcar, sin edulcorantes y en pocas cantidades.
Cuando hablamos de yogures “light o sin azúcar añadida”, se debe ser muy cuidadoso, ya que muchos son endulzados artificialmente, por lo que es necesario revisar las etiquetas antes de dar ofrecerlos a su mascota. En general, se prefiere el yogur griego porque tiene menos suero y menos lactosa, lo que facilita un poco más su digestión en perros y gatos. Lo ideal es buscar yogur griego natural, entero, y sin aditivos de ningún tipo.
- ¿Cuánto yogur puede comer mi perro o gato? La realidad es que, en cantidades muy reducidas, puesto que la mayoría de los perros y gatos no procesan bien la lactosa:
- Perros: Debe usase solo como premio o complemento ocasional. Para perros pequeños no más de 1 cucharadita y para perros medianos o grandes, de 1 a 2 cucharadas como máximo.
- Gatos: Aún menos que los perros, un cuarto de cucharadita o una pequeña lamida de forma muy ocasional.
La primera vez que la mascota pruebe este alimento, se le debe ofrecer una cantidad mínima. Si se presentan diarrea, vómitos o gases en las siguientes horas, significa que no lo tolera y no se le debe volver a dar.
Síntomas de alarma de intoxicación por edulcorantes en perros y gatos
Los signos de intoxicación por xilitol u otros edulcorantes suelen aparecer muy rápido (entre 15 a 30 minutos tras la ingesta), aunque en algunos casos la falla hepática puede tardar hasta 24 o 48 horas en manifestarse.
Presten atención a estas señales de alerta:
- Vómitos inmediatos o constantes.
- Debilidad repentina, letargo o dificultad para ponerse en pie.
- Falta de coordinación al caminar (aparenta estar «ebrio» o desorientado).
- Temblores musculares involuntarios.
- Encías pálidas o amarillentas.
- Convulsiones o pérdida del conocimiento.

¿Qué hacer si mi perro o gato come algo con edulcorante?
Si sospechan o confirman que su perro o gato consumió un producto con xilitol u otro edulcorante artificial:
- Mantengan la calma y actúen de inmediato: Acudan de inmediato a la consulta, no esperen a que aparezcan los síntomas. La rapidez puede marcar la diferencia en el pronóstico.
- Guarden el empaque: Lleven la etiqueta del producto al Hospital para que nuestro equipo médico verifique la información de los ingredientes.
- No provoquen el vómito en casa: Si el animal ya está sufriendo una baja de glucosa o desorientación, inducir el vómito puede provocar daños mayores.
- Acudan a emergencias: Acudan de inmediato al Hospital Veterinario Agromédica. Nuestro equipo médico está disponible 24 horas para emergencias con perros y gatos.
El Hospital Veterinario Agromédica está en Escazú, para llegar clic acá.
También, pueden visitarnos para consultas en Agromédica Veterinaria en San Rafael de Alajuela, para llamar 2101-9191, para llegar clic acá.